¿Existe señales de mejora en la industria de la construcción naval ? 

22.01.2018

Si bien se espera que las órdenes de construcción aumenten en 2018, la situación sigue siendo difícil.

A pesar del repunte del número de órdenes, 2017 fue otro año difícil para la industria de la construcción naval, con una cantidad de cierres de contratos muy por debajo de la tendencia y con la mayoría de los astilleros sintiendo la presión de la situación continuamente. Algunos sectores vieron una mejor actividad de contratación, mientras que las entregas se mantuvieron relativamente firmes, pero, de acuerdo a Clarksons, los astilleros buscarán otros cambios antes que conformarse con predecir ahora una vuelta de tiempos mejores. 

Aunque los niveles de contrataciones de construcciones comenzaron a repuntar el año pasado desde los mínimos históricos en 2016, cuando solo se ordenaron 604 naves, los astilleros siguieron enfrentando condiciones difíciles en 2017. De hecho, solo se notificaron 902 pedidos de 72,8 millones de toneladas de dwt a nivel global, siendo el tercer año en los últimos veinte en que se reportaron menos de 1.000 nuevos pedidos.

De los principales sectores, los pedidos de graneleros fueron los que más aumentaron, con 286 buques contratados el año pasado, aunque los pedidos se mantuvieron bajos en comparación con sus niveles históricos.

Impulsados ​​por las grandes unidades de crudo, la solicitud de buques tanque aumentó a 271 unidades, pero cayó muy por debajo del nivel de pedidos en 2015.

Mientras tanto, el mercado de construcción de nuevos portacontenedores mostró menores señales de mejora con solo 108 unidades ordenadas. También fueron limitados los pedidos de buques gaseros y unidades offshore con solo 39 y 37 contratos informados respectivamente en 2017.

La lucha por el botín

Según Clarksons, los astilleros chinos ganaron la mayor parte de los pedidos el año pasado en el segmento de graneleros, donde acapararon un total de 9,2 millones de CGT.

Los pedidos en los astilleros surcoreanos mejoraron de los bajos niveles récord de 2016, pero se mantuvieron limitados a los 6,4 millones de CGT, mientras que los contratos informados alcanzaron los 2,0 millones de CGT en los astilleros japoneses.

En tanto las nuevas construcciones de cruceros continuaron beneficiando a los constructores navales europeos, que representaron el 38% de la inversión global estimada en contratos en 2017 en términos de valor, aunque muchos astilleros que operan fuera del sector de cruceros tuvieron problemas.

Analizando el libro de órdenes

Si bien comenzó a estabilizarse hacia finales de 2017, el tamaño del libro de pedidos disminuyó un 13% en términos de dwt en todo el año, hasta alcanzar las 3.158 unidades, equivalente a 196,9 millones dwt.

Esta es la primera vez que el listado ha caído por debajo de los 200 millones dwt desde 2004, acompañado de una disminución en el número de astilleros "activos" (aquellos que tienen al menos un buque de más de 1.000 GT por pedido) de 440 a comienzos de 2017 a 360 a partir de 2018.

Continúa el crecimiento de la flota mundial

Aunque la contratación siguió siendo limitada en 2017, los constructores de buques continuaron entregando un volumen constante de tonelaje. La producción total de los astilleros llegó a las 97 millones dwt, aunque la "no entrega" de los pedidos programado a inicios de años seguía siendo significativa al 30% en términos de dwt.

Sin embargo, dado al menor tamaño de pedidos, se prevé que las entregas disminuirán alrededor del 20% en términos de tonelaje en 2018. Tras un fuerte comienzo de año, la actividad total de desguace en 2017 disminuyó en un 21% en términos de tonelaje para llegar a un total de 35,2 millones dwt.

Lo anterior deja al crecimiento general de la flota relativamente estable en 3,3%, ligeramente más acelerado que el año anterior, pero muy por debajo de los niveles previos a 2015. La flota mundial total se situó en 1.924 millones dwt, a fines de año y el crecimiento de la flota se mantuvo firme en los segmentos gaseros y de buques tanque.

¿Hay esperanza en el horizonte?

Según Clarksons, con una producción que declinará después de varios años de cifras débiles de contratos, los constructores de buques esperarán que la moderada tendencia al alza en las órdenes del año pasado se acelere en 2018. Las reducciones de capacidad siguen en curso, pero muchos astilleros todavía tienen necesidad de nuevas órdenes.

Y aunque la actividad de contratación se ha recuperado ligeramente, las condiciones siguen siendo difíciles, y los astilleros seguirán esperando nuevas señales de mejoras en el mercado en 2019.

Fuente : Mundo Marítimo