Obras en el muelle de Salina Cruz provocan dudas

07.05.2019

Conforme transcurren los días y los meses después de la declaratoria de una millonaria inversión del gobierno federal en el Istmo de Tehuantepec para el Corredor Transístmico, primero el pasado 23 de diciembre de 2018 y luego apenas hace algunos días el 28 de abril, van surgiendo dudas y ampliándose las demandas de obreros y empresarios de la región que reclaman fuentes de trabajo bien remuneradas con motivo de las millonarias inversiones que los tienen en la incertidumbre.

Obreros de las distintas gremiales han señalado que la inversión de más de 91 millones de pesos para el muelle, obra que ya fue licitada y adjudicada por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), es insuficiente y merece ser ampliada, toda vez que no se han atendido los desperfectos que dejara el terremoto del 7 de septiembre de 2017, el cual además de afectar viviendas, locales comerciales y escuelas en toda la región, entre otros importantes edificios en Salina Cruz, de igual manera cimbró los cimientos de las bodegas tres y cuatro del muelle del puerto.

Debido al hermetismo con el que la Administración Portuaria Integral (API) maneja la información concerniente a los daños ocasionados por el fenómeno natural, se desconoce la situación real que acontece al interior del recinto, pues solo un perito en la materia puede dilucidar el impacto del sismo en esos inmuebles, y es por diversos trabajadores que prestan sus servicios al interior que hay el señalamiento de que estos vetustos edificios que se construyeron desde los tiempos de Porfirio Díaz, quedaron resentidos por el movimiento telúrico.


A la par de la remodelación y ampliación del puerto, es urgente dijeron los trabajadores, con tono de preocupación, que los responsables del proyecto den cobertura o soliciten más recursos para garantizar la seguridad de la totalidad de las instalaciones en el interior de la API, pues este trabajo debe ser integral, recalcaron y si bien se van a dragar, ampliar y remodelar las escolleras, las citadas bodegas merecen especial atención, pues su mantenimiento o la construcción de otras nuevas significan trabajo para los obreros de la región.


Luego de la visita del Presidente Andrés Manuel López Obrador, la semana pasada, a la región istmeña, se sabe que la primera etapa del proyecto del Corredor Transístmico constituye el dragado de las escolleras.


Lo anterior representa una inversión pública de 9 mil 700 millones de pesos y en una segunda fase será con una inversión privada de 8 mil millones de pesos que se ejercerán del año 2019 al 2023.


Otra de las inversiones serán por alrededor de 3 mil 865 millones de pesos para el puerto de Salina Cruz y es para la construcción de un rompeolas en el muelle del lado oeste número 10 y 8, lo que es independiente de la reparación que se va a realizar en la refinería Ing. Antonio Dovalí Jaime, donde con menos personal que las otras refinerías, mantienen mejores niveles de producción.


La ampliación y remodelación del muelle es la primera de las obras que se llevarán a cabo y aunque no hay una fecha exacta para que el resto de los proyectos que constituyen el Corredor Transístmico se concreten, se espera que en breve se inicien los trabajos y se concluya antes de octubre de este año.


En las obras, se prevé la participación de integrantes de la Confederación de Trabajadores de México (CTM) y su antagónica Confederación Autónoma de Trabajadores y Empleados de México (CATEM); y para el caso de Petróleos Mexicanos el Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (STPRM) es el recientemente creado Sindicato Petroleros de México (Petromex).


Fuente: Comunidad Portuaria
https://www.cportuaria.com.mx/noticias/detalle/5cd1065f30209033e468ae9e