Rodolfo Mora, 70 años al servicio de la industria marítima

19.06.2020

Ingeniero mecánico, egresado del Instituto Politécnico Nacional (IPN), Rodolfo Mora Cordero inició junto con la década de los 50 su vida profesional dentro del área de mantenimiento de la refinería de Ciudad Madero, Tamaulipas, propiedad de Petróleos Mexicanos (Pemex), paraestatal donde se desarrolló en diversos cargos.

Entre 1975 y 1977 estuvo al frente de un estudio de factibilidad para el dique seco de Pemex en Madero, lo cual le dio la oportunidad de visitar en 1976 la ciudad de Oslo, en Noruega, donde despertó su interés por iniciarse en el negocio naviero, conociendo los astilleros y observando la vocación inminentemente marítima que tiene el país nórdico.

Hasta antes de 1988, cuando se inauguró sobre el río Pánuco el puente Tampico que conecta a los estados de Tamaulipas y Veracruz, el transporte de vehículos y ganado se efectuaba a través de pangas, una especia de barcazas que cruzaban lentamente el río y solo de disponía de una, lo que quería hacer más eficiente Rodolfo Mora en aquel 1976 estando en Oslo.

Sin embargo, la idea dio un golpe de timón y para 1977 funda Naviera Armamex, pero no con pangas, sino pensando en apoyar a Pemex en el transporte y abastecimiento de combustibles hacia la península de Yucatán y Riviera Maya, donde un incipiente complejo turístico iba demandando cada vez más combustibles, así como la región en general.

"Así nació la inquietud de formar la naviera, una naviera modelo, bien administrada, con barcos en condiciones de tener factor de aprovechamiento elevado y altamente eficientes, pero había que empezar con algo que fuera útil para Pemex, pues el desarrollo del sureste requería de combustible para plantas generadoras de luz, como el desarrollo de Cancún, un nuevo centro turístico que requería una gran cantidad de combustibles", recordó Rodolfo Mora al inaugurar un ciclo de conferencias por 30 años de la Cámara Mexicana de la Industria del Transporte Marítimo (Cameintram).

El reto en aquel entonces, señaló el actual presidente del Consejo de Administración y director general de Naviera Armamex, era que los puertos del sureste no tenían el calado necesario para el arribo de buques convencionales que si entraban al puerto lo tenían que hacer con poca carga y con altos costos de operación, por lo que se dio a la tarea de buscar un buque que pudiera cargar 5,000 toneladas de combustible y entrara a puertos con 12 pies de calado.

Este buque lo encontró en Canadá y lo adquirió con un financiamiento de 2.4 millones de dólares que le otorgó el entonces Bancomer, trayendo el barco a México y bautizándolo con el nombre de Popocatépetl, "el príncipe", como lo llama Rodolfo Mora, cuya base de operaciones de descarga se situó en Lerma, Campeche, las oficinas de la naviera se sentaron en Ciudad de México y mientras la carga de combustibles se efectuaba en Minatitlán, Veracruz.

"Fue tal el éxito que Pemex otorgó una carta de intención para contratar dos buques tanques más de 5,000 toneladas de peso muerto por 5 años, servicio que se extendió por más de 15 años en Lerma, y estos buques fueron el Paricutín y el Nevado. Los requerimientos de combustible Riviera Maya y Yucatán fueron en aumento, así que además de esos gemelos que se construyeron en Noruega adquirimos un buque tanque doble propósito, carga general de 7,000 toneladas, el Cisne, que se integró al servicio de abastecimiento para satisfacer termoeléctricas en Yucatán", rememoró el empresario.

Posteriormente adquirió un buque gemelo al Cisne al que bautizó como Popocatépetl II, en honor al "príncipe", luego vino el barco Cerro Azul y hace apenas dos años adquirió dos barcazas doble casco para combustibles líquidos, con los que apoya en la distribución de gasolina y diésel para consumo nacional.

"Operando de esta manera logramos conseguir un contrato para suministrar agua a plataformas de perforación y rentamos 2 remolcadores y 2 chalanes los cuales fueron adquiridos por la empresa. Tiempo después compramos remolcador de 7,000 caballos que prestó servicios a Pemex, más adelante se compró un remolcador 2,500 caballos, lo cual fue compra de oportunidad", comentó Mora Cordero en la conferencia en línea.

Nuevos negocios

Con una flota consolidada, para 1990 Naviera Armamex comenzó a buscar terrenos en las márgenes de un río, en este caso el Pánuco y localizó terrenos ejidales que inicialmente rentó para después adquirirlos cuando se publicó un decreto gubernamental que permitió la adquisición, de tal forma que se hizo de un predio de 16 hectáreas en donde erigió infraestructura para sus embarcaciones, fundando Terminal Marítima Armamex.

Esta instalación contaba inicialmente con 200 metros de frente de río, dando como resultado 18 hectáreas utilizables. Para ampliar el frente de agua construyó una dársena de 25 metros de ancho que ahora cuenta con 500 metros de largo con calado de 8 pies, donde se alojan prácticamente todas las embarcaciones de la naviera.

"Habiendo pasado el auge del abastecimiento a Lerma quedó disponible el Popocatépetl II sin demanda, que fue acondicionado para transporte de estructuras y después para servicio de cabotaje entre Tampico y Progreso. Con el tiempo consideramos usar el casco del Popocatépetl II para convertirlo en dique flotante que quedó con manga de 18 metros y eslora de 609 metros donde se reparan remolcadores de hasta 4,000 caballos, chalanes y otros", comentó Mora.

En tanto, en la terminal Armamex da mantenimiento a sus propias embarcaciones cuando tienen estadía, pero también realiza diferentes actividades de reparación para otras empresas que lo solicitan, dando empleo a 100 trabajadores permanentes.

Actualmente, Naviera Armamex negocia contratos con Pemex que le permitirán seguir navegando viento en popa, así como otros negocios dentro de la industria offshore, la cual Rodolfo Mora considera que se seguirá desarrollando al ser México un país con vocación petrolera.

Promotor del cabotaje

Armamex ha sido de las pocas navieras que ha arriesgado capital para incursionar en una ruta de cabotaje en el Golfo de México que, en su momento, no fue del todo exitosa al enlazar Tampico y Progreso, debido a diferentes factores que Rodolfo Mora cree se deben solventar para tener un cabotaje continuo en el país, toda vez que cuenta con más de 11,000 kilómetros de litorales.

"Tenemos 30 años hablando de cabotaje en la Cámara que integramos con ese propósito y se promovería el desarrollo de la marina mercante que se había logrado gracias al auge del offshore que ahora está muy deprimido por la contingencia económica que aqueja a Pemex y por los malos manejos de sus directores y camarillas. El cabotaje sigue ahí porque ninguna empresa se siente atraída para verlo como negocio, porque no es negocio", asintió el empresario.

Desde su perspectiva, para que las rutas de cabotaje sean rentables en México se necesita hacer una reestructuración del concepto que va desde los gastos portuarios, el control aduanero y el costo del combustible marino.

"Los gastos portuarios son altos y desproporcionados y en los puertos todo mundo gana menos el naviero o armador. Si queremos que el cabotaje se desarrolle deberá reestructurarlo, dar facilidades a embarcaciones, que cuenten con condiciones de países más desarrollados porque las altas tarifas portuarias no permiten desarrollo sano del cabotaje. El control aduanal frena y entorpece el libre tránsito de mercancías dentro de México, y el alto costo del combustible diésel marino que nos saca de competencia", aseguró.

Habiendo sido fundador y presidente de la Cameintram entre 2001 y 2003, fue que Rodolfo Mora Cordero inauguró este ciclo de conferencias en conmemoración del 30 aniversario del organismo, en el cual ha participado activamente y desde donde, refirió, se le ha brindado la presencia y reconocimiento en México y muchas partes del mundo al sector marítimo mexicano.


Fuente : GrupoT21
https://t21.com.mx/maritimo/2020/06/19/rodolfo-mora-70-anos-servicio-industria-maritima